Madre de los mil nombres, madre de todos y de todo: DIOSA MADRE TIERRA.
A la tierra se le han dado miles de nombres femeninos: A todos los continentes, Asia, África, Europa, América, Australia y a la Antártida.
Diversos países llevaban el nombre de alguna antepasada o de otra manifestación de la Diosa: Libia, Rusia, Anatolia, Lacio, Holanda, China, Jonia, Akkad, Caldea, Escocia [Scotia], Irlanda [Eriu, Erin, Hera], fueron sólo unos pocos. Cada nación dio a su propio territorio el nombre de su propia Madre Tierra».
La Madre Tierra y su equivalencia como Diosa madre es un tema que aparece en muchas mitologías. La Madre Tierra es la personificación de la Tierra, generalmente además descrita en varias culturas como una diosa fértil, que representa a la tierra fértil; siendo también descrita en algunas culturas como la madre de otras deidades, en la que se las ve como patronas de la maternidad. Generalmente se creía esto porque la tierra era vista como madre de toda la vida que crecía en ella.
Ejemplo de ello se encuentran en las culturas de América, la divinidad existía bajo los nombres de Pacha-Mama o Mamanchic para los Incas; importante culto presente en Ecuador, Perú, Bolivia, el noroeste de Argentina, el norte de Chile y ciertas regiones de Colombia. El culto a Pachamama es masivo en las áreas rurales y pequeños pueblos y ciudades, encontrándose también entre los emigrantes andinos a las ciudades medianas y grandes, incluso Buenos Aires y el sur de la Argentina; Ixchel, la Hera del panteón Maya; Coatlicue para los Aztecas. Otro ejemplo similar, lo encontramos en la cultura mapuche, a través de la Ñuke Mapu ('Madre tierra' en mapuche); aunque no es equivalente a una «deidad o diosa madre» propiamente tal, sino que es un concepto diferente y más amplio, es el «mundo Mapuche»; la Nuna de los esquimales; Tacoma de los Salish; Maka Ina de los Siux Oglalas; Iyatiku de los Keres y Kokyang Wuthi de los Hopis, además de otros muchos.
En América, la divinidad existía bajo los nombres de Pacha-Mama o Mamanchic para los Incas; Mapu para los Mapuches; Ixchel, la Hera del panteón Maya; Coatlicue para los Aztecas; la Nuna de los esquimales; Tacoma de los Salish; Maka Ina de los Siux Oglalas; Iyatiku de los Keres y Kokyang Wuthi de los Hopis, además de otros muchos.
Es representada en las tradiciones occidentales de muchas formas, en Grecia, Cibeles, Gea, Rea y Ártemis, así como la tríada Deméter, Perséfone y Hécate, la vida, el renacer y la muerte; el ciclo vital.; Semele en Tracia y Frigia; Zemyna en Lituania; invocada en Dódona, junto con Zeus, hasta finales de la época clásica. Entre los himnos homéricos (siglos VII-VI a. C.) hay uno dedicado a la diosa madre llamado «Himno a Gea, Madre de Todo».
El equivalente de Afrodita en la mitología romana, Venus, fue finalmente adoptada como figura de diosa madre. Los sumerios escribieron muchos poemas eróticos sobre su diosa madre Ninhursaga, Nin-hursag; Hepat en Babilonia, Mami en Mesopotamia; Isis o Hator en Egipto; Innana, Astarté, Ishtar o Asherah en Oriente Medio; Rhea en Creta; Kubaba en Turquía.
En África era Mag.; Pele en Hawai. Madre Serpiente para los aborígenes australianos, también llamada «Serpiente Arco Iris». Esta divinidad ancestral es la personificación de la fertilidad, la diosa de la lluvia y tiene poderes para dar vida.
May, también conocida como May o May, es la diosa madre de los túrquicos siberianos. Se la representa con sesenta trenzas doradas, que parecen rayos de sol. Se cree que una vez fue idéntica a la Ot de los mongoles.
En el contexto hinduista, Mahimata, un término que significa literalmente 'madre tierra'. Todas las diversas entidades femeninas hinduistas son consideradas como muchas facetas de la misma Divinidad femenina.
Nerthus en la mitología nórdica, madre de sus hijos, Freyr y Freya, Otros nombres que Nerthus recibe son Hlodin, Eartha y Hertha. Más conocida como Eartha (de donde se deriva el vocablo inglés earth, tierra) y Jörd, es la diosa-madre que representa la Tierra Madre e interviene en los asuntos humanos y viaja entre los pueblos, en carro tirado por becerras. Cuando sale de su santuario en el bosque, en todos los lugares por los que pasa reina la paz, el regocijo y el descanso, pues lleva la claridad. Esta diosa es una de las más antiguas de los pueblos germánicos, una gran benefactora y protectora de la vida vegetal. Se le rendían muchos homenajes, entre ellos, las mujeres parían de rodillas y el recién nacido caía ritualmente al suelo y así eran consagrados todos los niños al nacer. Así, la diosa Nerthus se asocia con el alumbramiento, el dar a luz. Pero la tierra también era la definitiva sepultura con lo cual encontramos en esta diosa la ambivalente simbología de la tierra (vida y muerte).
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